CONGELANDO Y TRIANGULARIZANDO

 

Una de las cosas en las que más les insisto a mis alumnos cuando están empezando en fotografía es en comenzar

a ser conscientes de la diferencia entre “sacar una foto y hacer una foto”.

De sacar una foto se encarga la cámara, ella decide. Pero para hacer una foto debemos dejar la cámara a un lado,

debemos observar, componer y realizar la fotografía con la cabeza, la cámara es sólo la herramienta que después

nos ayudará a materializar esa imagen que tenemos en mente.

Supongamos que vamos un día por el campo, y nos encontramos esta situación, un precioso caballo negro caballo negro cabalgando

en su establo. Naturalmente vamos a por la cámara y le sacamos la siguiente foto, que no está mal, se ve el caballo, la cuadra, el campo…

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Pero, ¿y si dejamos la cámara a un lado y nos paramos un momento a observar?

Podemos apreciar que está atardeciendo, que la luz viene muy lateral y cálida, que el caballo con su movimiento remueve

la tierra y genera partículas en el aire, lo que nos ayudaría a marcar la luz si ponemos el sol de contra…

Entonces probablemente visualicemos la fotografía que queremos hacer, y es el momento de coger la cámara.

Está claro que nuestra intención es congelar al caballo en el aire, y tirar a subexponer para marcar bien las sombras

y el rayo de luz, por lo que una velocidad elevada sería lo más correcto.

Sin embargo no podemos disparar tan precipitadamente. El caballo se mueve a mucha velocidad, y debemos enfocar

a las zonas donde la cámara encuentre contraste, es decir, a mitad del cuerpo.

Si queremos que la cabeza y las patas traseras salgan nítidas necesitaremos entonces algo de profundidad de campo,

cerrar el diafragma un poco. Lo sencillo sería pensar en disparar a 1/2000 o más, y seguro que congelamos el movimiento,

pero eso nos obligaría a abrir mucho el diafragma o tirar del ISO sin necesidad,así que lo ideal sería una velocidad

lo suficientemente elevada, pero no tanto, de forma que nos permita cerrar un poco diafragma y asegurarnos la profundidad de campo.

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Los parámetros para hacer esta fotografía fueron 1/640 con un diafragma de 5.6 e ISO 100.

El foco en la zona donde la luz genera contraste en el cuerpo del caballo.

Por otra parte no debemos de olvidarnos de la composición, al final el encuadre es una de las decisiones más importantes

que debemos tomar. Teniendo en cuenta la distribución de la luz, que es lo principal, el caballo en el centro

perdería peso en la fotografía, y generaría mucho espacio negativo por las sombras.

El rayo de luz principal sale de la esquina superior, y podemos utilizarlo como ayuda para conducir la vista

al tercio izquierdo, donde queda perfectamente situado nuestro sujeto, y nos permite además triangularizar.

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Fotógrafo Profesional por pasión y trabajo, dedicado a este arte desde hace más de una década. 

Director de la Escuela Canaria de Fotografía, en la que además de enseñar, aprendo constantemente de mis alumnos. 

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